Queridos hermanos de nuestra hermosa parroquia Jesús Maestro:
Hemos comenzado octubre, mes dedicado a la Santísima Virgen María recordando esta oración hermosísima que es el rosario, y como decía el Santo Padre Juan Pablo II “mi oración predilecta. ¡Plegaria maravillosa! Maravillosa en su sencillez y en su profundidad”; recordando también el tema de la “misión” valor del mes y el domingo del Domund, domingo mundial de las misiones. Dos son los patronos de las misiones: San Francisco Javier gran evangelizador jesuita que dio su vida evangelizando, oriente donde murió a las puertas de China, y Santa Teresita del Niño Jesús, hija de una familia ejemplar (sus padres han sido canonizados) una monja carmelita que nunca salió del monasterio, pero sostuvo las misiones entregando su vida con la oración y las pequeñas mortificaciones.

Cuando hablamos de misión en la iglesia lo primero que nos viene a la mente es la actividad evangelizadora, el salir a anunciar la Buena Noticia, la dinámica de salida, así nuestro querido papa Francisco nos lo expresa en la encíclica “Evangelii Gaudium”, la dinámica del éxodo, del don, el salir de nuestra comodidad, el salir de sí, un dinamismo que se contrapone al ser pasivos y encerrados, una dinámica que es alegría misionera. Estar con Cristo como dice nuestro lema “Los llamó para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar” (Mc 3,14), es una intimidad itinerante, estar con Cristo es ser misioneros.

Papa Francisco describe la parroquia como “presencia eclesial en el territorio, ámbito de la escucha de la palabra, del crecimiento de la vida cristiana, del diálogo, del anuncio, de la caridad generosa, de la adoración y de la celebración” – “es comunidad de comunidades, santuario donde los sedientos van a beber para seguir caminando, y centro de constante envío misionero”, es decir, que en la parroquia, como comunidad de comunidades, la fe se va gestando y crece en este contexto comunitario, crece con la predicación de la Palabra y la celebración de los sacramentos, y donde no solo crece sino se difunde con la práctica de la caridad, con los servicios y la entrega gratuita, “dad gratis lo que gratis habéis recibido”, solo dando se recibe decía San Francisco, y también el mismo Jesús Cristo nos dice “Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ese la salvará” (Lc 9,24).

Pero uno puede querer justificarse como el maestro de la ley con Jesús al pedir ¿quién es su prójimo? (Lc 10,29), y pensar que la misión no es para él, y que le toca a otros, a aquellos que tienen tiempo, sin embargo, ser miembro de una parroquia implica ser misioneros, hombres dadivosos, que se donan por amor a Cristo y a los hermanos. Con respeto a eso quiero recordarle a Nuestro querido arzobispo Francisco en su visita pastoral de hace dos años y su hermosa catequesis sobre los elementos fundamentales de cada parroquia, aquí pongo un extracto de su intervención “Hoy voy a reflexionar sobre Ministerios. La Ministerialidad es algo esencial para la iglesia. Es decir, todo bautizado está llamado a ser un servidor (el bautismo nos envía). Todos estamos llamados a servir. El que no vive para servir, no sirve para vivir. Tendría que estar muerto. Esa ministerialidad de la iglesia está organizada. De arriba para abajo están los ministerios ordenados. Que son los Obispos, presbíteros o sacerdotes, diáconos, tres ministerios ordenados que vienen por el sacramento del orden sacerdotal. Que van a servir al pueblo de Dios. Después vienen otros por el bautismo que se llaman ministerios instituidos. Ministerio del Lectorado, Acolitado, Ministro Extraordinario de la Comunión, que vienen por el bautismo. Es libre al crecimiento de la Iglesia. La palabra Institución es la ceremonia de envío de ese servicio que le da la oficialidad. La iglesia declara oficiales esos servicios que no puede hacerlo cualquiera. Para salvar la oficialidad, la curia es la que autoriza su institución.

Además de esto hay miles de ministerios en la iglesia que se hacen para el crecimiento y bien de la iglesia. Servicio en el orden social, litúrgico, son tantos los servicios como personas que tiene la Parroquia. Ministerialidad de la iglesia. Todos tenemos que vivir esta ministerialidad, que es importante en la vida cristiana. En los Hechos de los Apóstoles capítulos del 2-4, se habla de las primeras comunidades y dice que los discípulos eran asiduos en la oración, en la fracción del pan, enseñanza de los apóstoles y vivían en comunión. Cuatro cosas en las que nosotros debemos perseverar.

Esto nos da 4 elementos importantes. Oración y fracción del pan que es la liturgia. La oración que es un elemento esencial de la comunidad cristiana. Si en una comunidad no hay oración y culto a Dios está mal. El 2do. elemento es la enseñanza de los apóstoles, la Palabra de Dios que escuchamos, oramos, anunciamos y llevamos a los demás. El 3er. elemento es el de la Caridad. En el orden de la comunidad cristiana, los discípulos lo tenían todo en común. Eran perseverantes en la práctica de la caridad, esencial para la comunidad. El último es la Comunión el llevarse bien y estar al servicio de los apóstoles, los apóstoles dan elemento de unidad y la Comunión eclesial es un deseo de que todos vivamos unidos formando este cuerpo que es la 4ta. pata de una mesa. Cada una tiene que estar bien nivelada, bien fuerte para que la mesa funcione.

Una es la Palabra de Dios, la enseñanza y vivencia de la palabra, que es la liturgia. Todos los servicios deben estar bien fuertes. La caridad fraterna. Estar pendiente del bienestar y felicidad del otro y que contribución yo hago para lograrlo. No solo en lo material sino que se comparta. También la justicia social, respeto a los derechos de los demás. La otra pata es la Comunión. Entre todos nosotros tiene que haber una cabeza que nos une y le da unidad al cuerpo. En la parroquia, en las pequeñas comunidades tiene que haber esa unidad, esa comunión. Esta cabeza para la unidad de la iglesia la representa el Obispo y el Obispo se hace representar por los párrocos, vicarios y colaboradores que le da unidad al cuerpo. El Consejo Parroquial junto al párroco va animar la vida de la parroquia. Por eso la importancia de la representatividad de todos los servicios de la parroquia para que pueda pastorear al organismo que es el principal de la parroquia. Es el organismo mano derecha del párroco para llevar a cabo el pastoreo. Servicios Pastorales que todos tenemos que entenderlo y ver como se viven en la parroquia. Ministerialidad de la iglesia donde todos cabemos y nadie está excluido. Se notan que están sirviendo. Felicidades.” Creo que las palabras de San Pablo a los corintios nos resumen ese celo misionero al decir “Porque el amor de Cristo nos apremia a pensar que, si uno murió por todos, todos por tanto murieron. Y murió por todos, para que ya no vivan para sí los que viven, sino para aquel que murió y resucitó por ellos” (2 Cor 5,14-15), ¡Ay de mí, si no anunciase el evangelio!, Dios nos ayude a salvar almas y a anunciar el amor de Dios.

Que la Santísima Virgen María, su Castísimo Esposo San José y los Ángeles de la guarda les bendigan y les protejan.

P. Luca Burato